La Industria Marítima de Recreo

 

 

 





 

 

 

 

 

 

LA INDUSTRIA MARÍTIMA DE RECREO

La industria marítima de recreo es una faceta relativamente moderna dentro de la gran actividad marinera protagonizada por el hombre a lo largo de la historia.

Lo que inicialmente se planteó como una actividad orientada a la búsqueda de alimentos en el mar, transporte de mercancías y como método de desplazamiento a zonas lejanas, pasó a ser un medio de ofrecer diversión, ocio y entretenimiento a las clases económicamente más favorecidas resultado del desarrollo económico subsiguiente a la aparición de la revolución industrial.

Es este período de la historia reciente el que da lugar a la aparición de compañías navieras dedicadas a ofertar servicios de navegación a bordo de barcos de cruceros y transatlánticos, dotados de todos los lujos y el confort posible y pensados exclusivamente para viajes de vacaciones y ocio en el mar.

Aunque los dos conflictos bélicos supusieron un paréntesis en la aventura económica comenzada años atrás por estas compañías navales, el sector no dejó de crecer y evolucionar hasta nuestros días, en que, a pesar del enorme auge del turismo aéreo, ha tomado gran protagonismo en el abanico de ofertas presentadas por las empresas dedicadas a las actividades turísticas, convirtiéndose, hoy por hoy, en un producto accesible a casi todas las economías.

Es, no obstante, a partir de la década de los 80 cuando se produce un avance exponencial en la actividad marítima de placer, con la botadura de una generación de barcos de crucero de gran lujo y sofisticación, comparables en todos los sentidos a cualquier instalación hotelera de cinco estrellas.

Barco Crucero               Crucero en Paraíso

Actualmente, la industria marítima de recreo se encuentra en una expansión continua, con la construcción de barcos cada vez mayores, más lujosos y sofisticados. La fuerte pugna comercial entre las poderosas compañías del sector hace que aparezcan una media de 15 nuevas unidades operativas cada año, lo cual supone una fuente constante de trabajo en cruceros para un gran abanico de actividades profesionales.

También encontramos compañías más modestas que explotan pequeños cruceros, yates, ferries y barcos de vela, ofreciendo un servicio algo más concreto e particular a una gama específica de clientes.

La posibilidad de participar con éxito en un proceso de selección de personal para ocupar un empleo a bordo de un crucero dependerá del tamaño y entidad del barco, el trayecto en que se desarrolle su servicio y de otras muchas particularidades.

Hay que decir que trabajar en un crucero no constituye motivo de vacaciones u ocio, sino que se trata una actividad muy exigente que requiere de sus participantes un esfuerzo incluso adicional al que podría encontrarse en otros trabajos en tierra, con sometimiento a un reglamento muy estricto y preciso que ha de acatarse con firmeza.

Los empleos en cruceros no son para todo el mundo, aunque sí pueden convertirse en una experiencia realmente inolvidable.






 


 

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